Andreu vivirá su derbi particular

Formado en la cantera del Barça, Andreu Guerao vivirá el domingo un derbi particular.
El centrocampista catalán volverá por primera vez a Barcelona: «Nunca he vuelto a Barcelona para jugar contra un equipo de la ciudad. Hace muchos años que salí de allí y me hace ilusión que mi familia y mis amigos puedan verme». A pesar de la rivalidad mantenida durante años, Andreu no es de los que odia al Espanyol. «Nunca me ha caído mal el Espanyol, aunque ha sido un rival directo durante doce años», puntualiza.

El catalán confía en disfrutar de minutos en Montjuic tal y como ha sucedido en los últimos encuentros de Liga y Copa: «Tengo la esperanza de poder volver a jugar, pero asumo que la competencia en mi posición es bastante grande».

«No podemos confiarnos, es un partido trampa», advierte Andreu

Andreu regresará mañana por primera vez como futbolista a Barcelona. Lo hará con otra camiseta distinta a la del Barça, club en el que estuvo cerca de trece años y que dejó para marcharse al filial del Málaga. El centrocampista recordaba ayer que «nunca he vuelto, desde entonces, para jugar allí un partido y me hace mucha ilusión porque voy a jugar ante mi familia y mis amigos».

El futbolista rojiblanco tiene una estadística muy favorable en sus enfrentamientos directos con los 'periquitos', aunque conseguida en las categorías inferiores del Barcelona. En esa línea, Andreu recordaba que «con diez años logramos la Copa Cataluña frente al Espanyol en Montjuic, con gol de Sergio García, y tengo el recuerdo de muchas victorias frente a ellos, más que derrotas».
Andreu ha madurado mucho desde entonces y es consciente del peligro que tiene el conjunto de 'Tintín' Márquez, pese a lo que puedan reflejar sus números en la clasificación: «Es un partido trampa porque la gente piensa que es un equipo que ha perdido tres partidos y que llega en un mal momento, pero es el mismo bloque que iba líder en las tres primeras jornadas y haciendo buen fútbol y que tiene jugadores muy buenos, como Tamudo, Luis García y Jarque. Me parece que el Espanyol es un equipazo».

Andreu mostró mucha prudencia y respeto a la hora de referirse al conjunto rival. Y, pese a las múltiples referencias que se hacían al mal momento que atraviesan los blanquiazules, el catalán advierte: «El Espanyol es un buen equipo y no podemos ir pensando que somos superiores porque es el primer año que estamos en Primera y nos puede ir muy mal».

Marcar primero
La clave del encuentro, a ojos del centrocampista sportinguista, estará en «marcar primero para meterles la duda». En esa línea, el futbolista opinó que el de mañana «es un partido complicado, pero por nuestra cabeza no pasa la derrota porque tenemos equipo para ganar y tenemos que aprovechar la situación del Espanyol».


Andreu, que ya comienza a entrar poco a poco en el equipo, reconoció sobre sus opciones para mañana que «siempre tienes la esperanza de poder jugar, aunque la competencia es muy grande, pero estoy con un buen ritmo y el otro día pude jugar veinte minutos».

«Hay que estar muy encima de Sergio García», afirma Andreu

Andreu Guerao podría regresar este fin de semana a la convocatoria del equipo, después de la lesión que le tuvo apartado del grupo durante un tiempo. De hacerlo, el centrocampista catalán se reencontraría mañana en El Molinón con Sergio García, con el que compartió vestuario en La Masía durante muchos años.
El futbolista conoce muy bien al delantero del Betis, que llega en un gran momento de forma, y advierte a sus compañeros de que para frenarlo «habrá que estar muy encima de él y, sobre todo, hacer muchas ayudas a los compañeros porque es un futbolista excepcional». Andreu puso como ejemplo del dispositivo que habrá que emplear para detener a su ex compañero el de la semana pasada, con David Villa: «Nunca le dejamos recibir cómodo y apenas tuvo opciones».
El centrocampista catalán jugó varios años con Sergio García en las categorías inferiores del Barcelona y le define como un «futbolista muy ofensivo, pero que no es el clásico delantero centro goleador y rematador».
Andreu apuntó también que el verdiblanco «puede jugar en cualquier puesto de arriba, tiene mucha calidad, un pase excepcional y un desmarque muy bueno». Precisamente, sobre la movilidad en el césped de Sergio García, el futbolista rojiblanco recordó que «yo jugaba de organizador en las categorías inferiores del Barça, él era el delantero del equipo y era muy fácil verlo porque hacía muy buenos movimientos».
Andreu todavía mantiene el contacto con el delantero del Betis, aunque esta semana, con el partido tan cerca, ninguno de los dos ha descolgado el teléfono para llamar al otro: «No, no hemos comentado nada. Hablé con él en pretemporada y a veces nos mandamos mensajes, pero no hemos hablado sobre el partido».

La semana de premios

Andreu también fue galardonado. En esta ocasión, recibió el trofeo instituido por la Peña La Gaita, que preside Fernando Fueyo, capellán del club rojiblanco. El centrocampista catalán, que estuvo acompañado por el recuperador Lorenzo del Pozo, recibió la 'Gaita a la desgracia', ya que en la pasada campaña tuvo poca participación debido a cuatro lesiones musculares.

Los suplentes se reivindican

Uno de los que más hambre de minutos tienen en la plantilla es Andreu, quien volvió a disfrutar de ser de la partida tras recuperarse de una lesión muscular. «Preciado ya me comentó durante la semana si podría aguantar bien el partido. Me he encontrado muy bien. En los entrenamientos de la semana me noté muy bien físicamente y en la Primera parte estuve perfecto», explica en referencia a su estado físico. Respecto a la próxima ronda, espera un rival fácil. «El Real Unión o Poli Ejido no estaría mal, porque prefiero dejar al Barcelona para más adelante, para la final», comenta entre risas.

Declaraciones tras el partido de vuelta de dieciseisavos de final de Copa del Rey


Andreu manifiesta su deseo de que en octavos «no nos toque el Barça». El catalán asegura que ante el Numancia «me he encontrado mucho mejor de lo esperado. El equipo ha trabajado bien y aunque en ataque no hemos estado muy acertados todos hemos hecho una buena labor defensiva».



Calificación dada por 'El Comercio':

Empezó bien, con control de su parcela, pero en el segundo tiempo acusó el lógico cansancio del desgaste físico.

Andreu, Míchel y De Lucas, los pivotes en un nuevo dibujo táctico

Andreu será una de las novedades en la alineación, tras superar una lesión muscular. El jugador barcelonés podría ser pivote único, con Míchel y De Lucas por delante, aunque Preciado también ensayó la opción de jugar con 'trivote'.


El catalán debutó esta temporada en los últimos veinte minutos del partido de Sevilla y el encuentro completo ante el Barcelona, antes de lesionarse. Según comentó, «casi siempre jugué como pivote único, tanto en los filiales del Barcelona como en el Málaga con Carrasco». Ahora espera «aprovechar la oportunidad y que el míster vea que estoy en disposición de jugar, aunque hay competencia y los que juegan lo están haciendo bien». De todas formas, subrayó que «no es lo mismo jugar habitualmente y llevar una dinámica de 70 ó 80 minutos por partido».

Andreu espera un Numancia «diferente al de la Liga, pero no vendrá a regalar el partido». El jugador catalán indicó que «es importante defender bien, porque seguro que tendremos ocasiones para marcar, como en todos los partidos», aunque advierte que «será complicado si nos marca el Numancia».

También De Lucas jugará por primera vez esta temporada un partido oficial en El Molinón. El ilicitano no está a gusto, ya que considera que no se cumplió lo que le anunció el míster antes de empezar la competición, de que iba a entrar en sus planes. De Lucas, que finaliza su contrato en junio, podría dejar el club gijonés en el mercado de invierno.

«Tenemos que jugar con mucha cabeza»

El catalán, que hará de pivote defensivo, asegura que «fue donde jugué toda la vida y mejor rendí en el Barça y el Málaga»


A Andreu (Barcelona, 1983) la sonrisa le ha vuelto a la cara porque ya superó las lesiones y esta noche volverá a jugar. Además, lo hará de pivote defensivo en solitario como había brillado en las categorías inferiores del Barcelona o en su época del Málaga, que le sirvió de trampolín para llegar al Sporting. El catalán lleva sólo 108 minutos en Liga de los partidos ante Sevilla y Barcelona porque «luego las lesiones no me dejaron tranquilo. Así que ya tengo muchas ganas de volver y Preciado nos comentó el día anterior los que íbamos a jugar y fue una gran alegría. Me preguntó cómo me encontraba y tras responderle afirmativamente ensayamos».

Andreu dice que «probé como pivote defensivo y también de la otra forma. Toda mi vida jugué de pivote en solitario desde el fútbol base del Barça hasta cuando estuve en el Málaga . Y cuando más destaqué como jugador fue en esa parcela. Ahora veremos cómo el entrenador quiere que juegue. Lo principal es que las lesiones ya queden olvidadas».

Respecto al rival, el futbolista de Barcelona tiene claro que
«supongo que no cambie mucho en la forma de jugar de la Liga. Pero el Numancia no vendrá a regalar el partido, todo lo contrario, buscarán ponérnoslo difícil desde el inicio en El Molinón. Así que tendremos que jugar como en Soria, con mucha cabeza, defender bien y buscar y marcar. Lo importante es que no marquen ellos porque si se ponen por delante lo tendremos fastidiado. Hay que mirar que no nos lleguen a nuestra portería. Este resultado que traemos es engañoso si salimos con empanada y nos meten un gol o no estamos cómodos. Hay que ir rápido a por el partido y marcar para que no nos entren dudas».

A nivel particular, cuando se le dice si volverá a ser Magic como lo llaman sus compañeros, Andreu aclara que «ahora vamos a jugar los que habitualmente lo hacemos menos y eso no es igual que cuando estás en una dinámica de participar, pero ya se vio que lo podemos hacer bien como en Soria. Así Preciado puede comprobar que estamos ahí por si nos necesita. Si me respetan las lesiones, creo que puedo tener mis oportunidades para ganarme un sitio, aunque ahora es difícil porque los compañeros lo están haciendo muy bien».

Andreu piensa más en el grupo porque «el Sporting supo recuperarse de aquellas tremendas goleadas seguidas ante el Madrid y el Barcelona y ahora ya somos más el equipo habitual que competía en Segunda y logró el ascenso. Ahora ya volvemos a tener nuestro estilo que nos dio buenos resultados y vamos a dar mucha guerra en Primera División».

"Pensaba que el tema de las lesiones podría pasarme factura para renovar"

Andreu seguirá vinculado al Sporting otros dos años más, después de que la entidad rojiblanca ratificara esta semana su confianza en las posibilidades del centrocampista catalán. Ahora, el futbolista disfruta de unos días de vacaciones en Berlín, antes de regresar al trabajo con su equipo, de estampar su firma en el nuevo contrato y después de dejar atrás una de las temporadas más oscuras de su trayectoria profesional. Las lesiones le han impedido tener más participación durante la temporada.


-Dos años más en el Sporting...

-Todavía no está todo finiquitado, pero es cierto que el tema está bastante avanzado y en unos días podré decirlo sin ningún temor (risas).


-Pero sólo falta estampar su firma en el nuevo contrato, ¿no?

-Sí, pero creo que falta algún matiz más, aunque nada importante. Hace unos días que no hablo con mi representante porque también está disfrutando de unos días de descanso, pero en nada ya estará todo resuelto.


-¿Tenía muy claro que quería continuar en Gijón?

-La verdad es que nunca tuve dudas sobre mi futuro y, sobre todo, sabiendo la opinión que tenía la entidad sobre mí. Eso ha pesado mucho en el desenlace final y en las negociaciones y no ha habido ningún problema. Quiero continuar en el Sporting, en este proyecto, y espero poder devolverle la confianza que ha depositado la entidad en mis posibilidades.


-¿Imaginó en algún momento del año en que podría no renovar? Lo digo por la mala fortuna que ha tenido con el tema de las lesiones y que, por desgracia, pesan mucho en este tipo de situaciones.

-Está claro que lo pensaba y que tenía en la cabeza que las lesiones podían pasarme factura a la hora de renovar. Me sentía bastante desgraciado porque no es que hubiera jugado mal con el equipo durante la temporada, sino que no tuve apenas oportunidades de hacerlo. Era una sensación de impotencia continua. Sin embargo, Emilio (De Dios) habló conmigo en un momento de la temporada, hace unos meses, y me dejó claro que estaban contentos conmigo y que confiaban en mis posibilidades. La verdad es que esa conversación me liberó mucho.


-¿Llegó a pensar en que lo mejor podría ser un cambio de aires, marcharse a otro equipo?

-En ningún momento pensé en irme de Gijón. Estoy muy a gusto aquí, hay un proyecto con el que todos estamos volcados y tengo la confianza de la gente y del cuerpo técnico. No valoraba ninguna otra opción.


-Este año lo ha pasado muy mal con todo el tema de las lesiones, ¿no?

-Sí, muy mal. Sólo la gente de mi alrededor y de mi entorno sabe de verdad cómo lo he pasado. Ha sido un año muy malo y duro, de esos que no quieres recordar nunca, y al final no hemos sabido la causa de tantas lesiones. Por suerte, ya es agua pasada y ahora toca pensar en lo que tenemos ante nuestros ojos, el regreso a Primera División.


-Analizándolo desde la distancia, casi mejor que los problemas físicos le vinieran todos de golpe el año pasado y que esta temporada las lesiones le respeten.

-Espero que sea así y, sobre todo, por la oportunidad que se me pone delante. Jugar en Primera División es un sueño que tengo desde que era pequeño y que se va a hacer realidad. Todavía no me lo puedo creer, pero hay que empezar a hacerlo.


-¿Cómo se encuentra mentalmente para afrontar ese cambio de categoría?

-Con mucha ilusión y una ansiedad tremenda por comenzar. A ver si termina la Eurocopa y nos podemos relajar un poco para pensar ya en la pretemporada (risas). Tengo muchas ganas de empezar ya con el trabajo.


-¿Cree que va a ser un cambio muy grande y un salto de calidad tan tremendo?

-Sí, va a ser un cambio muy grande porque en Primera se juega a un ritmo enorme, casi de memoria y sin pensar, pero no importa porque tenemos un buen grupo para afrontarlo, muy competitivo y con muchas ganas de hacer las cosas bien. Tenemos mucha ilusión para esta nueva temporada con el Sporting.

"Para ascender, también hay que saber ganar sin jugar bien"


Una generosa sonrisa le delata. Andreu, radiante y locuaz, está preparado para volver a hacerse un hueco en el Sporting. La dura travesía llega a su fin. El barcelonés no es ni muy alto ni muy bajo, pero confirma que el fútbol es el deporte más democrático del mundo. Juega en el centro y piensa tan deprisa como asiste a sus compañeros o dispara a puerta. Espera una oportunidad el próximo sábado para borrar los fantasmas de los últimos cinco meses.


-Dice la gente que le rodea que vuelve a ser feliz.

-Lo he pasado mal desde que me recuperé de la lesión porque, aunque ya estaba bien, no me sentía al 100%. Y, sí, la pasada semana, empecé, por fin, a encontrarme bien de verdad. Pude chutar, desplazar el balón, entrar fuerte...

-Lo suyo ha sido algo más que una travesía por el desierto.

-Todos me dicen que los futbolistas siempre pasan por un año de lesiones. A mí me ha tocado éste. Se pasa mal, sobre todo cuando vuelves a recaer, como fue mi caso, y tardas en recuperarte. Espero que no vuelva a suceder.

-Nunca se le había pasado por la cabeza este calvario.

-Había tenido alguna pequeña lesión, pero nunca dos y de dos meses de duración. Es cuando te preguntas el por qué.

-¿Y ha encontrado la respuesta?

-No, no. Uno, cuando cae lesionado, siempre piensa qué ha hecho mal. Y, cuando lo haces por segunda vez, aún te preocupas más porque no lo entiendes. Pero no he encontrado ninguna respuesta. Son cosas del azar.

-El fútbol cada día eleva más al atleta frente al futbolista.

-Uno piensa que no ha estirado bien, que ha hecho un gesto raro... Pero todos los futbolistas tenemos sobrecargas y no tiene por qué haber una causa concreta.

-Preciado le dejó, al final, fuera de la convocatoria la pasada jornada.

-Tenía mucha ilusión, pero no pudo ser. Esperaré la próxima oportunidad. Además, el equipo ganó, lo que era muy importante para seguir en los puestos altos.

-En el banquillo visitante estaba Esteban Vigo, un viejo amigo suyo.

-Estuve hablando con él antes del partido. Fue mi entrenador en el Barcelona y quien avaló mi fichaje por el Málaga. Gracias a Esteban tuve la oportunidad de jugar en Segunda División.

-Le daba los galones de capitán y le dejaba hacer a su antojo...

-No hasta ese nivel (risas), pero es verdad que me daba bastante libertad y mucho protagonismo.

-¿Qué balance hace, a pesar de todo, de lo que va de Liga?

-Cuando pasan cosas de estas, suelen decirse frases típicas, como que, tras caer, hay que aprender a levantarse. Lo que he aprendido estos meses ha sido a ver lo positivo de las cosas. Yo, de por sí, me considero una persona positiva, pero, cuando te lesionas y lo pasas mal, lo eres más aún. Pienso en mejorar día a día y miro el futuro y el estado del equipo porque estamos en un momento bonito para hacer algo importante.

-Usted no es de los que pierde fácilmente los nervios.

-No, no soy de los que se ponen nerviosos a menudo. Ni en el campo ni fuera. Tengo carácter, pero siempre controlado.

-Y, ahora, ¿a comerse el mundo o a tomárselo con tranquilidad?

-Ojalá fuera a comerme el mundo. Cuando tenga una oportunidad, lo primero será aprovecharla porque, después de tanto tiempo, cuesta rendir al máximo nivel.

-La gente suele valorar más a los ausentes que a los presentes.

-Cuando los resultados son malos o el equipo no juega bien, se echa de menos a los que no están. Cuando es al revés, no se echa de menos a nadie. Ojalá tenga la oportunidad de volver a jugar pronto.

-La baja de Matabuena y los problemas físicos de Míchel le abren la puerta de la convocatoria e, incluso, de la titularidad.

-Espero que sea así y pueda entrar en la convocatoria para Albacete. Después ya veremos si juego. Entrenaré esta semana como la anterior porque así seguro que tendré esa opción.

-Mucha competencia.

-Muchísima. Sergio, Míchel, Iván, Marcos y De Lucas. Somos muchísimos, pero eso es bueno para el Sporting porque, cuando falta alguien, siempre hay repuestos.

-Su relación con Preciado es...

-La misma. Siempre he tenido una buena relación con el míster desde que llegue el año pasado y sigue siendo la misma. No ha ido ni a más ni a menos.

-¿Cómo ve el equipo?

-Bien. La última victoria, aunque no fuera con un juego espectacular, ha sido importante para no desengancharnos de la cabeza, para seguir apretando y para ir a Albacete con la moral de que se puede ganar, aunque no sea jugando bien. Porque para ascender también hay que saber ganar sin jugar bien.

-El centro del campo parece desaparecer en ocasiones.

-En Segunda se aprieta a los mediocentros y cuesta mucho jugar por el centro. Además, cuando jugamos con Bilic y Barral, es normal que uno tienda a tirar balones largos porque ambos son fuertes, rápidos y van bien de cabeza.

-El inicio de 2008 presentaba similitudes con el anterior.


-Pero pocas, porque los resultados de 2007 asustan. De quince puntos en juego no hicimos ninguno. Ahora, vamos a salir de este bache. Tenemos un partido precioso en Albacete para después enganchar en casa al Numancia.

-¿Lo de El Molinón tiene explicación?

-No. Sinceramente, no. Yo siempre he dicho que los rivales no vienen a jugar igual a El Molinón que cuando lo hacen en sus campos. Se nota. Nos esperan más en la retaguardia y es entonces cuando nos cuesta más.

-¿Les puede la presión o es algo de cabeza?

-En ocasiones puede ser una cosa de cabeza, pero entendiéndolo como algo anímico. No se trata de la presión del campo. Al contrario. Jugar en El Molinón es una gozada.

-Lógicamente, también se habla de su futuro.

-Mucha gente me lo ha preguntado, pero no tengo ni idea. Desde noviembre no sé nada del club. Ojalá mi futuro se solucione en breve.

-¿Se ve más dentro o fuera?

-Por ahora me veo dentro. Otra cosa será dentro de un par de meses. Si sigo sin jugar, veré las cosas de otra manera. Mi deseo es seguir, pero nunca se sabe lo que puede pasar.

"Si ésta es la mala racha, la firmo ahora mismo"

Andreu cumple su segunda temporada como rojiblanco. El centrocampista sólo ha podido participar en tres partidos ante el Racing de Ferrol y el Celta en El Molinón, y frente al Nàstic en Tarragona. Dos roturas de fibras en el cuádriceps le mantienen a la espera. El catalán cuenta con el alta médica, pero aún tiene molestias en un zona vital para cualquier futbolista. Además, Andreu es uno de los rojiblancos que termina contrato el 30 de junio.

-¿Cómo está?

-Todavía no estoy al cien por cien. Espero que en breve pueda estar a tope, pero me está costando bastante recuperarme. El entrenador lo sabe porque habla conmigo, de lo contrario creo que podía haber entrado en alguna convocatoria. Es una lesión en una zona un poco complicada por la manera que tengo de golpear el balón con el interior, que es cuando me molesta.


-¿Comienza a desmoralizarse ante tantos problemas?

-Este año he pasado por muchas fases. Con la segunda lesión sí que he pasado por malos momentos. Me desespero porque pasan los partidos y no puedo ayudar al equipo.


-¿Asumida y olvidada la derrota ante Las Palmas?

-Olvidada, no, sí que la hemos asumido porque hay que pensar en el Elche. Hay que cambiar la dinámica de El Molinón. No sabemos qué pasa.


-Año y medio de problemas en casa sin respuesta. ¿Cómo se le puede explicar a la afición?

-Es normal que la gente se pregunte qué nos pasa. Por desgracia he podido ver casi todos los partidos en la grada y entiendo que se pregunten que cómo se puede decir que sintamos presión. Pero no sabemos el porqué. Quizá sea porque los contrarios cambian su forma de jugar en El Molinón, pero tampoco es excusa. Llegará el momento en que no salga un buen partido y las cosas cambien. Pero es cierto que desde el año pasado nos cuesta encarrilar victorias y ser un equipo compacto en casa. Aunque recuerdo que el año pasado ganamos cuatro partidos seguidos cuando más lo necesitábamos.


-Desde Anoeta la trayectoria es descendente, quince puntos en catorce partidos. Recuerda al año pasado.

-No es la trayectoria del año pasado con cinco derrotas consecutivas, pero nos está costando más ganar partidos de forma consecutiva. Pero si ésta es la mala racha qué vamos a tener, la firmo ya. Por suerte seguimos entre los tres primeros. Si llevamos todo el año arriba es por algo. Nadie nos ha regalado nada.


-Ya no hay margen de error.

-En dos puntos hay un montón de equipos. Si perdemos y los de abajo ganan un par de partidos nos vamos a descolgar. Pero fuera lo hacemos bien y si esta semana ganamos al Elche, se quedará descolgado.


-¿Sólo saben jugar al contragolpe?

-Es nuestra mejor arma, pero no sólo sabemos jugar a la contra. Es lo mejor que nos sale por el estilo de jugadores que tenemos. Pero hay partidos que hemos controlado totalmente.


-Ya hay quien pide su vuelta y la de Pablo de Lucas para el centro del campo.

-Cuando las cosas salen mal es fácil buscar a quien no está. Cuando la racha era buena, jugamos los menos habituales y se perdió, se decía que era culpa de los que entraban. Tras una derrota se buscan siempre excusas. Me gustaría jugar, pero cuando me encuentre bien.


-¿Qué se puede decir de un equipo que ha perdido cinco partidos en casa y dos fuera?

-Muestra lo que es esta categoría. El Numancia también ha perdido varios partidos en casa pero ninguno fuera. A casi todos los equipos les cuesta ganar más en su campo que a domicilio. No sé por qué será, pero es la tónica de Segunda. La lástima es que con la afición que tenemos hagamos estos partidos.


-Aunque al final casi siempre suben los que más suman en su campo.

-Sí, es cierto. Si en casa fuésemos más regulares tendríamos mucho ganado para seguir arriba al final de temporada. Es un aspecto que hay que cambiar, pero nadie sabe el porqué, y nosotros tampoco. Tratamos de buscar soluciones.


-Sólo ha participado en tres partidos. ¿Le pasará factura a la hora de renovar?

-Está claro que sí. Si hubiera seguido la trayectoria del pasado año las cosas serían muy diferentes. Pero yo no he elegido esta situación. Ojalá que cambie y pueda volver a entrar en las convocatorias y jugar. No quiero pensar en nada porque hasta que no juegue no voy a preocuparme por la renovación. Siempre he dicho que quiero seguir en Gijón.


-Le habían hecho una oferta como al resto de compañeros que llegaron con Preciado.

-Este verano hablamos, seguimos, pero cuando me lesioné por segunda vez se paró todo. No he vuelto a saber nada. Si alguien quiere hablar con mi representante, que lo haga. No me ha dicho nada. Creo que la última vez que hablaron fue en octubre o noviembre. Siempre he tenido la confianza de Emilio de Dios y el club. Lo que me preocupa es jugar. Salvo que haga las cosas muy desastrosamente intentaremos ponernos de acuerdo para firmar un nuevo contrato.

"Cuando me recupere será para estar a tope"


-- Cómo está de la lesión que le tiene apartado del equipo desde principios de agosto?

--Vamos poco a poco. Es una lesión que nunca tuve y parece que la clave está en ir sin prisas para evitar recaídas. Esperemos que cuando me recupere sea para estar a tope, porque si no apaga y vámonos.

-- Se marca algún plazo?

--No. Hoy (por ayer) iba a hacer una resonancia pero parece que existía algún problema con la máquina, y de ella estoy pendiente para saber cómo va todo y si puedo ya empezar a tocar balón. No puedo ni hablar de sensaciones porque cuando me molesta es cuando golpeo al balón, y no lo hago, por precaución, a la espera de esa prueba. Hasta entonces no lo puedo saber. Fuera de eso me estoy pegando unas palizas increíbles con Lorenzo del Pozo y no siento molestias.

-- Se desespera por momentos?

--Tengo unas ganas que ni os imagináis. No me desespero porque esto acaba de empezar, pero estás un poco asqueado. A medida que van pasando las semanas éstas se te hacen un mundo, pero mejor ahora que más adelante. Será difícil entrar en el equipo pero no pienso ni siquiera en ello. Solo pido ir cogiendo el ritmo poco a poco pues estando bien físicamente iré entrando. Confío mucho en mí.

-- Le preocupa especialmente esta situación por el hecho de acabar contrato en junio?

--Está claro que, en parte, condiciona. Ya tuvimos una primera toma de contacto y quiero dar un salto. Me toca por edad y además estoy en un lugar privilegiado para hacerlo. Prefiero que la lesión haya llegado ahora que no en diciembre, pero está claro que lo pienso porque se trata de mi futuro. Estoy tranquilo, porque cuando me recupere estaré bien y volveré a ser el de antes.

--Algunos dicen que un futbolista vale equis en función de su último partido Cree que le puede pasar factura la lesión a la hora de negociar la renovación?

--No creo que el club se quede con el momento actual. Ahí está el Andreu de la pasada campaña para hacer las valoraciones y estoy seguro de que así lo harán. Eso no me preocupa en estos momentos, porque siento una enorme confianza del club hacia mí desde el día que Emilio de Dios me llamó para que viniera al Sporting.

El retorno de 'Magic'

El centrocampista catalán del Sporting podría volver a jugar este domingo ante el Ferrol un partido oficial 141 días después de su última participación.

Las Palmas 3 - Sporting 1. El tanto rojiblanco lo marcaba, de penalty, Javi Fuego. Dos de los goles canarios los sumaba a su impresionante cuenta anotadora Marcos Márquez, el Pichichi de la pasada campaña.


Quién le hubiese dicho a Andreu Guerao --"Magic" para sus compañeros, en honor al televisivo ilusionista catalán-- que, acabado aquel encuentro, tardaría como mínimo 141 días en disputar otro partido oficial. No jugó los últimos encuentros de la pasada Liga, luego llegaron las vacaciones y, posteriormente, la pretemporada. En el primer amistoso, frente a la Cultural, Andreu cayó lesionado. Un problema muscular: contractura de cuádriceps. Y hasta hoy. Han pasado siete jornadas de Liga y el centrocampista no ha rascado bola . Tampoco podía; no hace más de quince días que recibió el alta médica. Lleva semanas corriendo y paseando en bicicleta con el recuperador, Lorenzo del Pozo. Una labor ardua y cansina, pero que "Magic" ha llevado con estoicismo y mucha paciencia.

Preciado decidió que no viajara a Alicante --aunque habría podido hacerlo-- para realizar un trabajo específico y ponerse a punto para cuando hubiera la posibilidad de jugar. Y ahora se abre un hueco. Sergio Matabuena está sancionado, y todos los candidatos quieren ser el elegido. No son pocos: De Lucas, Landeira, Lora... Y Andreu. Aunque dice el catalán que "no me obsesiona jugar. Para mí ya sería importante entrar en la lista de convocados", en su fuero interno, se muere por volver a saltar a El Molinón.

Ultimamente, desde su ubicación en el estadio, más alejado de la medular de lo que él hubiera deseado --hasta el palco de jugadores hay demasiados metros-- Andreu ha comprobado lo bien que está funcionando su equipo, pero también lo difícil que va a resultar hacerse un hueco en él. Si el domingo lo encuentra, tratará de recordar por qué le ficharon el año pasado, por qué dejó tan buenas sensaciones cuando tuvo continuidad y por qué se merece la renovación, que se negocia estos días.

"Creemos en nosotros y no pasaremos problemas"

Andreu Guerao Mayoral (Barcelona, 17-6-1983) llegó al Sporting en cuestión de horas, como apuesta personal de Emilio de Dios, y en poco más de ese tiempo se ganó también la confianza de Preciado. Sus mejores actuaciones coincidieron con el mejor momento de juego y de resultados del Sporting, pero una serie de infortunios con lesiones y sanciones por el medio le impidieron tener continuidad.

El domingo volvió a ser titular al lado de Míchel, tras un mes de ausencia, y el centro del campo estuvo más sólido. Curiosamente el Sporting está invicto siempre que Andreu y Míchel juegan juntos e íntegros los 90 minutos del partido, aunque ambos solo han coincidido como titulares en 13 de los 32 encuentros de Liga.

-- Satisfecho con su actuación en el Ramón de Carranza?

-- Sí, aunque el Cádiz fue un rival muy complicado y nos obligó a hacer un gran desgaste físico. Corrimos hasta no poder más y en lo personal me encontré cómodo, aunque con un sabor agridulce por no haber podido ganar.

--Resultó providencial en un remate de cabeza de Jonathan Sesma que se reclamó como gol y que usted saca en la misma línea, cómo fue esa jugada?

-- Fue un saque de esquina en el que el balón le llega a Sesma tras un rechace. Mete la cabeza y yo, al ver que Roberto salía, me he fui tirando al centro y decidí quedarme por si venía el balón. Afortunadamente acerté y pudo sacar el remate tirándome para adelante, y sin que el balón traspasara la línea.

--El equipo demostró que, pese a los agobios clasificatorios, no tiene dudas en su forma de jugar....

-- Sí, porque tenemos una personalidad muy definida y, en ningún momento dejamos de jugar el balón. No pasaremos problemas porque creemos en nosotros mismos por encima de todo, aunque no se puede ganar siempre.

-- Se ve muchos años defendiendo la camiseta del Sporting?

--Espero que sí. De momento tengo un año más de contrato y el club ya me ha mostrado su interés en ampliar el contrato. Es un tema que trataremos en su día, pero mi predisposición es favorable para seguir en el Sporting más años.

-- De dónde le viene el apodo de ´Magic´?

-- Me lo puso el entrenador, que es un bromista, a los pocos días de fichar por el Sporting. Es por un mago catalán muy famoso que se llama igual, pero no porque yo haga magia con el balón (risas).