Dos clubes de Segunda se fijan en Andreu

El futuro de Andreu Guerao está lejos de Gijón. El centrocampista catalán cuenta con escasas opciones de seguir en el Sporting, a pesar de que tiene un año más de contrato. Las lesiones han sido un lastre en la carrera de un futbolista que impresionó en su primera temporada en Gijón, pero que apenas si ha tenido una participación simbólica en las dos últimas campañas. El Sporting ha recomendado a sus representantes que le busquen una salida para este año.

Andreu entiende que necesita ir a un equipo en el que vaya a disponer de minutos para tratar de relanzar su carrera. Por el momento, hay dos equipos de Segunda que ya se han interesado por su situación, aunque no han concretado una oferta al no haber concluido la temporada en la categoría de Plata. Míchel, Camacho, Matabuena y Lora tapan al catalán.

Listos para sufrir

Las caras serias en los jugadores fue la nota dominante ayer en la sesión de entrenamiento del Sporting, la primera después de la derrota frente al Mallorca, que ha dejado a los rojiblancos a sólo dos puntos de los puestos de descenso.

La de ayer fue una jornada de reflexión y de autocrítica, en la que el trabajo --eminentemente físico-- fue bastante más intenso de lo que es habitual los lunes.

Antes de salir a entrenar, Preciado reunió a sus futbolistas en el vestuario para analizar los errores cometidos ante el Mallorca y enviar un mensaje. Para salvarse, el Sporting necesita la máxima implicación de todos sus futbolistas. Nadie puede reservar el más mínimo esfuerzo durante los partidos, porque en ese caso mal le irá al colectivo. Esa implicación es la clave para recuperarse de una situación que todavía no es crítica, pero que puede empezar a serlo de no corregirse la mala dinámica que atraviesa el equipo.

A nadie en el vestuario se le escapa que el panorama ha cambiado y que el equipo no puede flojear. Uno de los veteranos del equipo, el portero Iñaki Lafuente, comentaba ayer que "ahora no puede bajar la cabeza absolutamente nadie. Sabíamos que esto iba a ser difícil".

El guardameta vasco admite que en el partido ante el Mallorca "quizás no supimos encarar bien el partido", pero mira al futuro y recuerda a sus compañeros que "nuestra mentalidad tiene que ser fuerte" y se muestra convencido de que "somos capaces de sacar esto adelante".

El meta vasco explica que "aun siendo la situación difícil, seguimos dependiendo de nosotros mismos. Tenemos que hacer todo lo posible por no perder ese factor. Mientras tengamos en nuestras manos la posibilidad de conseguir los objetivos, mejor que depender de otros equipos".


"APRETAR LOS DIENTES" Lafuente tiene clara la filosofía que se debe aplicar el vestuario para afrontar unos partidos en los que se puede decidir el futuro del equipo: "Ahora más que nunca, tenemos que apretar los dientes. Estoy convencido de que de aquí en adelante sumaremos bastantes puntos", dice el portero rojiblanco, que, sin embargo, considera entendibles las dudas que rodean ahora al equipo, porque "cuando te metes ahí abajo, se crea mucha inseguridad en el equipo y en el ambiente. Es algo lógico, que nosotros debemos evitar".

La mala imagen frente al Mallorca ha dejado tocado a todo el sportinguismo, jugadores incluídos. Pero ayer el centrocampista Andreu invitaba a todo el mundo a levantarse y, sobre todo, a no perder ahora la unidad. "Si no estamos juntos ahora, no vamos a salir de ahí".

El catalán recuerda "lo que ha dado este equipo, que ha protagonizado un ascenso, ha llegado a cuartos de la Copa del Rey y ha hecho partidos magníficos este año en Primera. Estamos fuera del descenso. Sé que vamos a volver a ser el equipo que éramos antes, aquel conjunto rapidísimo, con chispa, y eso pasa por estar todos juntos". Andreu no cree que el Sporting esté viviendo un momento "crítico", pero sabe que el éxito pasa por un convencimiento común. "Si todos queremos, saldremos de ahí", concluye.

"Si perdemos el domingo nos meteremos en un buen lío"

Cómo se encontró en el partido de su reaparición, tras tanto tiempo lesionado?
Muy bien. Físicamente mejor de lo que esperábamos tanto el míster como yo. Creíamos que podría aguantar una hora o 70 minutos, pero no tuve ningún problema hasta el final. De confianza y con el balón también me encontré cómodo, pero eso no me sorprendió porque ya lo notaba en los entrenamientos, que aunque no tienen nada que ver con los partidos, ya te dan una pista de cómo vas. Además, el hecho de que los primeros balones que toqué me salieron bien me subió la confianza.

Además el día de su retorno coincidió con el cambio de sistema de juego. Le vimos en el puesto en el que más le gusta jugar?
Desde luego es el puesto en el que mejor me encuentro, el puesto de cinco tan clásico de La Masía y en el que ya jugaba yo en las categorías inferiores del Barça. En todos los equipos en los que he estado, esa es la posición en la que más he rendido. De todas formas, en el doble pivote también me siento cómodo. No estuve seguro de cómo íbamos a jugar hasta minutos antes del partido, porque me extrañaba que fuéramos a cambiar el sistema. Pero bienvenido sea si sirve para ofrecer una mejor imagen que en partidos anteriores. Y en Villarreal así fue.

No les desconcertó en la primera parte ese cambio de sistema?
Más que nuestro sistema, lo que nos creó problemas es que el Villarreal, al tener tantos jugadores de calidad de mediocampo para arriba, y además todos ofensivos --salvo Senna-- se metían mucho entre líneas. Al principio nos crearon muchos problemas Cazorla, Cani, Pires y Rossi; formaban un mejunje muy peligroso. Después a medida que pasaron los minutos, tuvimos bastante más control.

A pesar de todo, tuvieron opciones de puntuar. Les dejó mucha rabia la derrota final?
Nos dolió, pero hay que recordar que era un partido complicadísimo. Perdimos, sí, pero nos han quedado sensaciones positivas; desde luego la imagen ha sido mucho mejor que la de semanas anteriores y que la que hemos ofrecido últimamente fuera de casa. Además Pellegrini, en entrenador local, no reservó a nadie; pensábamos que saldría con dos mediocentros defensivos, pero sacó todo su arsenal ofensivo. Creo que hicimos un partido bastante bueno, teniendo en cuenta además lo que teníamos enfrente.

Y encima les dieron demasiadas facilidades...
Sólo te digo que cuando íbamos 1-1 yo todavía no había tocado el balón. No puede ser que nos adelantemos a los veinte segundos y que, en la siguiente jugada, tengamos ese despiste. Fue un error colectivo, un fallo de posicionamiento.

Y qué pasó en el segundo?
Fue un fallo de marcaje, también colectivo. A mí me tocaba estar en la barrera, y en las marcas me tocaba Rossi. No es cuestión de buscar culpables; fue un fallo colectivo.

Qué le parecieron los resultados del domingo? La situación se aprieta.
La gente de abajo está achuchando un montón. Se nota que hay equipos que se están jugando la vida, como el Espanyol o el Osasuna, que últimamente están muy bien. La cosa se ha apretado muchísimo y está claro que, a partir de ahora, nadie va a regalar nada. Va a costar mucho ganar cada partido.

El partido frente al Mallorca, sin ser decisivo para el futuro, sí resulta clave para mantener la calma.
El domingo, como perdamos, nos metemos en un buen lío. Pero también hay que pensar que, si ganamos, nos dará muchísima tranquilidad, abriremos brecha con respecto a un rival directo y ya sólo nos quedará sacar cuatro victorias más para salvarnos. El partido frente al Mallorca no es una final, pero sí nos puede dar un respiro muy grande.

Mirando hacia arriba, hay Liga?
Visto lo visto, claro que hay Liga. Los últimos resultados pueden hacerle daño al Barça, y si le entran las dudas se le puede complicar todo, porque el Madrid está arrollador. Hay tanta Liga por arriba como por abajo.

Andreu volvió por sus fueros tres meses después

A pesar de la derrota ante el Villarreal, el sportinguismo puede hacer algunas lecturas positivas del choque de El Madrigal. Una de ellas es el regreso de Andreu al equipo y su buena actuación en una posición en la que se siente muy a gusto. El catalán llevaba sin jugar desde el 30 de noviembre ante el Espanyol en Montjuic. «Me he encontrado muy bien. Físicamente he aguantado los noventa minutos, que la verdad es que no me lo esperaba, aunque al final ya me costaba llegar a algunos balones», confiesa el centrocampista rojiblanco.

Andreu no tiene inconvenientes en reconocer que «me encontré mucho mejor de lo que esperaba y también con el balón en los pies, que para mí es lo primordial». El futbolista lanza un mensaje de optimismo: «Lo positivo es que hemos sumado tres puntos más que en la primera vuelta a estas alturas, hemos dado una imagen positiva, que no es la de otros partidos, y esto nos tiene que dar mucha fuerza para los partidos que llegan ahora, que son los importantes de verdad».

La otra buena noticia para el sportinguismo es la consolidación de José Ángel, que jugó su primer partido como titular: «Lo que me está pasando es algo muy grande».

VUELVE LA MAGIA

Andreu podría ser una de las grandes sorpresas en el once inicial de pasado mañana. El catalán, que lleva tres semanas entrenándose al mismo nivel que sus compañeros, explica que "me siento bien, con unas ganas enormes de jugar y dispuesto a ofrecerle al entrenador todo lo que me pida" y apunta que "la posición ensayada ayer --de cinco-- es la misma en la que siempre he jugado en las categorías inferiores del Barcelona, así que pese a que en el Sporting casi nunca haya jugado ahí la conozco perfectamente".

«Se varió el sistema», dice Andreu

Andreu, tras tres semanas de entrenarse con el grupo, dice que «estoy bien, aunque me faltará ritmo de partidos, que se coge a base de minutos. Preciado me preguntó por mi buen estado y se lo ratifiqué. Otra cosa será si juego en Villarreal, porque nadie lo sabe. Pero nunca me podré quejar del técnico porque siempre que estuve bien contó conmigo, como no hizo ningún otro entrenador».

Reconoce el catalán que «se varió el sistema. Se había probado en pretemporada. En esta faceta de pivote fue donde jugué toda mi vida y donde más me gusta. Lo hice en el filial del Barça y medio año en el Málaga. Es bueno tener dos sistemas. Fuera de casa llevamos cinco derrotas seguidas y es una racha mala. A ver si damos una imagen digna».

La derrota ante el Madrid, según Andreu, fue «dura y el equipo está dolido. También se perdió ante el Barcelona, pero fue muy diferente. Tenemos que hacerlo mejor».

Las lesiones le tuvieron moralmente destrozado porque se perdía muchos partidos. Ahora hizo un tratamiento de fortalecimiento de los adductores y espera estar bien. Andreu explica que «no voy a tener miedo a jugármela en un partido. Es normal que en el entrenamiento tenga alguna precaución. A Preciado ya le comenté que si tengo que romperme, que sea en un partido».

Preciado busca soluciones

Manuel Preciado busca savia nueva. Quiere darle otro aire al equipo. Más fresco y novedoso. Para volver a recuperar ese factor sorpresa en los desplazamientos que ahora ya no tiene efecto, pero que en el pasado, no hace demasiadas jornadas, permitió a los rojiblancos convertirse en una pesadilla como equipo visitante.
Después de realizar una profunda reflexión en el inicio de la semana, el técnico cántabro quiere alejarse lo máximo posible de la pobre imagen que el Sporting proyecta en la actualidad como visitante y también de la que ofreció frente al Madrid el pasado domingo en El Molinón, que, por lo pronto, es la más cercana y la que más escuece. Y, por eso, medita hacer una pequeña revolución en el 'once' que puede alterar, incluso, el sistema, algo que hasta la fecha era casi inamovible para el de El Astillero.
Eso es por lo menos lo que se pudo deducir ayer tras las numerosas variaciones que realizó el preparador montañés en el entrenamiento matinal celebrado en el campo número 2 de Mareo. Preciado había decidido adelantar el partidillo, que normalmente tiene lugar los jueves, al miércoles, y allí examinó, en el terreno de juego, algunas de las posibilidades que sopesa para poner fin en El Madrigal a la mala racha del equipo como visitante -el Sporting no gana desde Montjuic-.

Lo que más llamó la atención durante el ensayo fue la reiterada apuesta del técnico cántabro, en los tres partidos y en uno de los dos equipos, por un 4-1-4-1, un dibujo en el que Andreu sería la novedad, por detrás de Míchel y Diego Camacho. El centrocampista catalán, que ya ha superado sus problemas musculares, sería el encargado de darle salida al balón y para ello se colocaría, a escasos metros, por delante de la defensa. Pese a ello, Andreu, quien aseguró encontrarse «muy bien» físicamente, no daba por segura su inclusión en el 'once' y comentaba al respecto que «son pruebas que hace el míster y que, lógicamente, te dan esperanzas, pero habrá que esperar».

Preciado sorprendió también en el costado izquierdo, donde Roberto Canella y José Ángel compartieron banda en los tres encuentros. El futbolista de Pola de Laviana vio adelantada su posición habitual hasta el interior, mientras que el canterano ocupó la de lateral. En ese sentido, también se abre la posibilidad de que Rafel Sastre pueda ocupar el carril izquierdo en el partido del sábado, por detrás del lavianés, puesto que ayer jugó también los tres partidos en esa demarcación, aunque con el otro equipo. Según esto, Cámara defendería el otro costado.
El defensa mallorquín y Canella puede formar parte del dispositivo que medita Preciado para frenar las incursiones del escurridizo Cazorla, con lo que Diego Castro podría ver desplazada su zona de acción hasta la banda derecha. «Tienen muy buenos jugadores en las bandas, como Santi (Cazorla), y habrá que estar muy atentos y muy encima de ellos para que no nos armen ninguna», anticipaba el lavianés al respecto.

Posición natural
La revolución que se intuye en el 'once' de Preciado podría hacer que el futbolista lavianés regresara a su posición natural en el centro del campo. «Puede haber alguna posibilidad de que juegue como interior, pero el míster siempre hace muchos cambios y nunca se sabe, aunque hoy -por ayer- me he encontrado bastante a gusto porque es una posición en la que jugaba desde pequeño», comentaba con prudencia Canella antes de precisar que «no hay que darle mucha importancia a la prueba, porque sabemos cómo es el míster y el sábado puede cambiar al completo el grupo que alineó en el partidillo».
En el equipo con el que probó el técnico cántabro en el último ensayo, también se asomaron a la titularidad Jorge y Neru, aunque el cántabro podría dar continuidad, de nuevo, a la dupla Gerard-Iván Hernández.


Mate Bilic, que no jugó los dos últimos encuentros de Liga y que también formó parte del hipotético conjunto titular, regresaría al 'once' frente al Villarreal, si Preciado mantiene en su cabeza la idea de ayer, en detrimento de David Barral, que ha encabezado el eje del ataque frente al Barcelona y el Madrid. «Siempre estoy listo para jugar y para cuando el equipo me necesite, pero es el míster el que decide al final y lo que ha hecho hoy -por ayer- puede que no lo haga en Villarreal», se limitó a indicar el croata.
Precisamente, sobre el encuentro que se disputará en El Madrigal, Bilic recordó que «ahora es diferente a cuando nos enfrentamos en la primera vuelta porque tenemos 27 puntos y hay mucho en juego. Va a ser un encuentro muy complicado y difícil porque el Villarreal es un equipo extraordinario, pero vamos a ir a sacar los tres puntos».
Preciado no sólo realizó estas pruebas durante el entrenamiento de ayer. El cántabro probó también a Carmelo como mediocentro en dos de los tres ensayos y a Kike Mateo como único delantero, aunque no parece que pueda ser algo aplicable para el sábado.